Esta experiencia será inolvidable. Las instrucciones eran claras: controla tu emoción al tomar las curvas. Se trata de un Fiat 600 Jolly.
El nombre le va como anillo al dedo: es muy divertido de conducir. Te enamorarás de él.
Pero recuerda que no hay cinturones de seguridad, los asientos de mimbre ofrecen muy poco apoyo físico y los laterales abiertos no impedirán que te caigas.
Solo asegúrate de agarrarte bien antes de chocar contra el asfalto. Y vas a chocar contra el asfalto. ¡Zas! Al fin y al cabo, no se podía tomar esa minirrotonda a toda velocidad.
Por suerte, la gente que observa desde la parada de autobús cercana es comprensiva y no se burla de ti.
Sería muy divertido ver esta situación en YouTube. O al menos lo sería, si no fuera porque todos los espectadores piden que les hagan una foto después. La gente suele preguntar si puede sentarse en el coche una vez que se ha detenido por completo. Esto ocurre con bastante frecuencia.